30 Diciembre 2008 | 16:19 pm

Bañarnos no debe ser solo un acto rutinario. Ya Hipócrates valoraba los beneficios de la Hidroterapia, así que si quieren a alguien mandenlo a bañarse!
El baño contribuye a armonizar el cuerpo, el alma y el espíritu a través de un mejoramiento de la circulación sanguínea, una relajación del ritmo respiratorio y una renovada sensación de bienestar.
La hidroterapia moderna fue impulsada por Sebastian Kneipp (1821 -1897) como como tratamiento natural para enfermos y sanos. Sus métodos, conocidos aún hoy como la “cura de Kneipp“, incluyen no sólo baños parciales y completos de agua fría principalmente, sino también chorros de agua, ejercicios físicos, el uso de hierbas medicinales y una dieta saludable.
Cuando más específicamente dirigido sea el baño que tomamos mayor será el placer y el efecto deseado estimulando todo el organismo. Muchísimo más si sumamos al agua, sales o aceites esenciales que complementen con sus propiedades el placer y bienestar que nos brinda el agua.
Nada más relajante que un baño con aceite de lavanda ó melisa, especialmente si no podemos conciliar el sueño; tomillo, eucalipto o tea-tree, si lo afectado es el sistema respiratorio; o una inmersión con enebro para aliviar dolores musculares, reumáticos o articulares y estimular la circulación sanguínea.
Pueden encontrar más sobre hidroterapia siguiendo este enlace.
escrito por: Ana Brustle
Tags: aceites esenciales, baño, Hidroterapia, Sebastián Kneipp
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